Cambios.

Las cosas cambian; no sabes si para bien o para mal, pero cambian. No sabes si reír o llorar, si sentirte feliz o triste. Por una parte, eso está bien, ¿no? Decir adiós a las cosas del pasado y acoger con los brazos abiertos las cosas que nos van a suceder en un futuro. Pero siempre quedan los recuerdos, y saber que nada de eso volverá a pasar duele.


Yo soy de ése tipo de chicas, de las que les cuesta decir adiós. Me aferro a los recuerdos y a las ganas que tengo de que las cosas no cambien. No me gusta despedirme de las personas que han sido importantes para mí. Sin embargo, hay una voz en mi cabeza que dice: "Él te ha hecho daño, debes olvidarle y empezar a sonreír de nuevo". ¿Cómo lo hago si no quiero perderle? ¿Cómo he de decirle adiós si no quiero decirle adiós? ¿Qué hago?

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